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Anäis Fernández

Anäis Fernández

Se ha publicado recientemente la versión en castellano de la comunicación de la Comisión Europea que aclara las dudas que se han venido generando sobre la información de alérgenos y sustancias que producen intolerancias exigidas por el Reglamento 1169/2011.

En dicho reglamento se establecen los requisitos en materia de etiquetado de alérgenos, haciendo hincapié en aquellos que son nuevos respecto de la antigua Directiva 200/13/CE. El conjunto de sustancias susceptibles de causar algún tipo de reacción quedan recogidas en el Anexo II, y la exigencia radica en que se facilite siempre la información sobre la presencia de las mismas en alimentos, especialmente en alimentos no envasados, pero también para los envasados.

Para los alimentos envasados se han especificado:

  • Actuaciones cuando el alimento lleve una lista de ingredientes
  • Actuaciones en caso de que no exista lista de ingredientes
  • Etiquetado de derivados del mismo alérgeno
  • Exenciones

Asimismo, y sin perjuicio de disposiciones concretas, se anula la posibilidad de repetir de manera voluntaria la información sobre alérgenos al margen de la lista de ingredientes y la inclusión de la palabra “contiene” seguida del nombre de la sustancia.

En relación a los alimentos no envasados, el reglamento establece que los Estados miembros son competentes para adoptar disposiciones nacionales sobre los medios a través de los que se informe sobre la presencia de dichas sustancias. En principio se están autorizando diversos tipos: etiquetas u otro material de acompañamiento, comunicación oral verificable, etc. En caso de no haber medida nacionales, son aplicables las medidas de los alimentos no envasados.

Martes, 10 Octubre 2017 11:59

Simbología de los envases

En muchas ocasiones nos encontramos con símbolos que nos ofrecen información sobre los alimentos que estamos consumiendo. Estos pueden ayudarnos a saber algún tipo de peculiaridad oculta en los envases o, incluso, en el propio contenido alimenticio de nuestras comidas. Es por ello que como continuación de mi anterior publicación en el blog sobre la simbología de los envases plásticos, hoy quiero hablaros del resto de símbolos que nos podemos encontrar en el resto de envases y cuál es su significado, con el fin de que cuando vayamos a hacer la compra sepamos lo que estamos comprando.

 

La copa y el tenedor lo que nos viene a indicar es que el material utilizado en el envase es apto para estar en contacto con los alimentos.

 

Este símbolo, llamado MöbiusLoop, indica que los materiales con los que ha sido fabricado un producto pueden ser reciclados.Lo encontramos en envases, papel y cajas de cartón, etiquetas, cartones de huevos, periódicos, revistas. En el caso de que este símbolo contenga un porcentaje en su interior, nos estará indicando que tan solo el porcentaje indicado será reciclable.

 

Los envases de los productos que se venden en el mercado nacional por las empresas adheridas al SIG, que gestiona Ecoembes, se identificarán con el símbolo Punto Verde, que garantiza que la empresa está cumpliendo con la Ley de envases.

 

La papelera o un contenedor determinado: Este símbolo pretende ilustrarte sobre la importancia de tirar ese envase concreto al contenedor adecuado.

 

Se indica al consumidor, la importancia de utilizar los contenedores verdes con forma de iglú para depositar el vidrio.

 

Este símbolo nos indica que el producto es para celíacos, es decir que no contiene gluten. Es un tipo de certificación que pueden obtener las empresas con el fin de garantizar a los consumidores el cumplimiento de unas buenas prácticas de control y asegurar la calidad de sus productos.

 

Es el símbolo internacional sin gluten. Se encuentra regulado por la AOECS (Asociación de Celíacos Europeos). En la actualidad las industrias que deseen utilizar este símbolo deben certificarse en el “Sistema de Licencia Europeo” (ELS).Para que este símbolo tenga validez, debe ir acompañado por el nº de registro concedido por la asociación y una de las siguientes expresiones: “OATS” ( cuando el producto contiene avena pura), “100” ( cuando el producto contiene hasta 100 mg/kg (ppm) de gluten, y no contiene avena)o “100/OATS” (cuando el producto contiene hasta 100 mg/kg (ppm) de gluten y avena pura. Si el símbolo no se acompaña de ninguna expresión, quiere decir que el producto contiene menos de 20 mg/kg (ppm) de gluten y no contiene avena.

 

Ambas etiquetas son utilizadas para la identificación de alimentos ecológicos, aquellos que se han obtenido como resultado de técnicas agrarias que excluyen el uso de productos químicos de síntesis como fertilizantes, plaguicidas, antibióticos, etc. con el objetivo de preservar el medio ambiente, mantener o aumentar la fertilidad del suelo y proporcionar alimentos con todas sus propiedades naturales.La primera de ellas es la que más peso tiene, dado que es la oficializada por la UE; mientras que la segunda es expedida por el consejo de agricultura ecológica de Galicia, que ha establecido unas rigurosas normativas para la regulación y comercialización de estos productos.

 

Este sello de la UE identifica y certifica aquellos productos que minimizan sus efectos medioambientales. Es utilizado para productos textiles, de limpieza, bricolaje…

 

Estos  símbolos los podemos encontrar tanto en muebles como en envases de papel/cartón, y garantiza que la madera empleada para su fabricación procede de bosques certificados, es decir, explotados de manera responsable y sostenible.

 

Este símbolo aparece en productos cosméticos y los reconoce como naturales y orgánicos, cumpliendo con altos estándares de calidad y elaboración.

 

Vigente desde 2013, esta es una iniciativa de la propia industria láctea española en colaboración con el  Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medioambiente. Esta etiqueta garantiza la procedencia española de la leche y la sostenibilidad económica del sector.

 

 

Las empresas de alimentación, incluidos los restaurantes, tienen la obligación de realizar una mención clara de la presencia de sustancias causantes de alergias e intolerancias alimentarias. En concreto, se contempla en el Reglamento 1169/2011 (anexo II) las sustancias que obligatoriamente deben declararse, así como las excepciones previstas. Toda esta información debe publicarse en la etiqueta del producto o en la carta del menú del restaurante.

Miércoles, 23 Agosto 2017 09:40

Simbología de los envases de plástico

Hace unos pocos días leí un artículo sobre los peligros que podría suponer para la salud el consumo de aguas embotelladas en determinados plásticos. Considero que el artículo en sí era bastante alarmista, dado que se supone que independientemente del tipo de plástico utilizado en esto envases, todos son aptos según nuestra legislación, aunque sí que es cierto que debemos de prestar atención a las condiciones de uso y almacenamiento a los que los vamos a someter para que, por decirlo de una manera sencilla, no pierdan sus “propiedades”.

Es por ello que me pareció interesante escribiros en este blog sobre las simbologías que nos podemos encontrar en las botellas de plástico de las diferentes bebidas, dado que considero como consumidora que existe una gran falta de información y que en muchas ocasiones no sólo no sabemos lo que significan, sino que ni paramos a reparar sobre las diferentes opciones que podemos tener en el mercado.

plastico

En esta imagen os muestro las diferentes simbologías que nos podemos encontrar en los envases plásticos. La gran diversidad de materiales plásticos ha llevado a crear siete símbolos en forma de flechas de anillo, similares a la del reciclaje en general, pero más estrechas y con un número y unas letras. El número indica la facilidad de reciclaje del envase, cuanto menor es el número más fácil es de reciclar, y las letras señalan el tipo de material del que está fabricado el envase. 

Como regla general, los números más seguros para su uso con alimentos son 2, 4 y 5.

  • El mejor tipo de plástico para almacenar alimentos a largo plazo es el polietileno de alta densidad (HDPE) que se indica con un “2”. El HDPE es uno de los plásticos más estables e inertes y todos los envases que se venden específicamente para almacenar alimentos están hechos de este material.
  • Otros tipos de plástico aceptables para uso alimenticio son LDPE y polipropileno (PP). Estos están representados por los números 4 y 5 respectivamente.

Por el contrario, hay que intentar evitar en la mayor parte de lo posible el consumo de los restantes tipos de plásticos (1 PETE; 3V, 6 PS y 7 Otros), dado que desprenden plomo, ftalatos y bisfenol A.

Los envases del grupo 7 (Otros) incluyen una gran diversidad de plásticos muy difíciles de reciclar y que se utilizan para elaborar algunas clases de botellas de agua, materiales a prueba de balas, DVD, gafas de sol, MP3 y PC, ciertos envases de alimentos, etc., conteniendo policarbonato, que es un material muy peligroso por desprender químicos muy corrosivos.

Reflexionado sobre esto y si echamos una visual a las botellas de plástico en el supermercado, nos encontramos que la mayor parte de las botellas de agua que se encuentran a la venta utilizan envases del tipo 1 (PETE).

¿Es peligroso entonces según lo que os vengo comentando el consumo de bebidas embotelladas en estos envases plásticos? Sí y no, es decir, por un lado si podemos optar por aguas embotelladas en plásticos del tipo 2 o en vidrio obviamente; pero por otro lado está asegurada la “calidad” de estos envases siempre y cuando se respeten ciertas medidas como son la no reutilización ni relleno de estos envases una vez abiertos, y no se almacenen al sol o temperaturas inadecuadas, dado que este tipo de plástico puede liberar metales y agentes químicos (ftalatos, alquilfenoles y benzofenonas) que pueden migrar al agua contenida y por tanto terminar directamente en nuestro organismo.

 

Aprovecho mi nueva entrada en el blog para hablaros de la reciente aprobación, el 23 de junio, del nuevo Reglamento APQ que sustituirá el actual Real Decreto 379/2001 con el fin de adaptarse a los nuevos criterios establecidos por Europa sobre etiquetado y clasificación de productos químicos peligrosos:

  • Reglamento CE nº 1907/2006 relativo al registro, evaluación y autorización de sustancias y preparados químicos (REACH), y
  • Reglamento CE nº 1272/2008 sobre clasificación, etiquetado y envasado de sustancias y mezclas.

 

Aunque aún se está a la espera de su publicación oficial en el BOE, os pasamos a resumir brevemente las principales novedades que incluye este Proyecto de Real Decreto por el que se aprueba el reglamento de almacenamiento de productos químicos y sus instrucciones técnicas complementarias MIE APQ- 0 A 10.

  • Se añade la ITC MIE APQ-0 incluyendo definiciones.
  • Las ITC-1, 2, 6 y 7 pasan a ser exclusivas para los recipientes fijos.
  • Se añaden las materias autorreactivas en la ITC MIE APQ-9.
  • Cada una de las clases de peligro del anexo I del CLP, con sus frases H correspondientes, se la relaciona con una ITC determinada y con unes límites de aplicación según la capacidad almacenada.De esta manera cada Instrucción Técnica Complementaria (ITC) contiene requisitos de seguridad específicos para cada sustancia peligrosa.
  • En el caso de que un almacén contenga productos de diferentes clases, con el nuevo reglamento, se deberá hacer siempre la suma ponderada. En caso de que esa sea superior a 1, se deberá aplicar el reglamento APQ.
  • Se enfatiza la necesidad de mejorar el uso y almacenamiento de los recipientes móviles de menos de 3000 litros (bidones, garrafas, botes, etc.), creándose un apartado específico en este nuevo Reglamento para ello ( la ITC-MIE APQ-10).
  • Desaparece la obligatoriedad de instalar los muretes de 100 mm de altura para garantizar la estanqueidad, aunque se deberán aplicar medidas de retención igualmente efectivas (barreras mecánicas tanto manuales como automáticas, barreras móviles y/o Instalación de obturadores subterráneos).
  • Se establecen como exclusiones de este reglamento:
    • Los recipientes móviles sea cual sea su capacidad, que estén conectados directamente a proceso mediante tubería, realizándose la alimentación a proceso por uso de bombas de aspiración o por gravedad.
    • Transporte de mercancías peligrosas por carretera, ferrocarril, vía marítima o aérea y el almacenamiento temporal intermedio directamente relacionado con él.
    • El almacenamiento en tránsito, y
    • En general los almacenamientos de productos químicos de capacidad inferior recogidos en la tabla 1, en la que se especifica claramente las cantidades a partir de las cuales aplica el RAPQ y si es necesario la ejecución de proyecto o no.


Resumiendo, podemos adelantaros que la publicación de este Reglamento va a suponer un gran adelanto en cuanto a compresión del correcto almacenamiento de estas sustancias, así que os mantendremos informados a través de nuestro servicio de actualización de legislación de su publicación oficial en el BOE así como de los requisitos aplicables en cada uno de los casos.

La temática de mi segunda entrada en el blog viene a raíz de la reciente publicación, el pasado 2 de Diciembre de 2016, de un Proyecto de Real Decreto con el que se prevé la reducción de las bolsas de plástico (en un 30% en 2019).

Actualmente no paramos de escuchar a través de los diferentes medios  acerca del gran impacto ambiental que está generando este residuo, y es que no es para menos. Se calcula actualmente que el consumo medio por habitante viene siendo de unas 238 unidades al año, lo que viene a ser sobre unas 97.000 toneladas, ¡ni más ni menos! A esto a hay que sumarle que la actual ley de envase obliga a los fabricantes de estas bolsas a aligerar cada vez más este tipo de envase, por lo que cada vez se tiende menos a reutilizaras como bolsas de basura. Total, que al final nos encontramos con que de estas 97.000 toneladas de las que estábamos hablando ni el 10% realmente se llega a gestionar correctamente a través del contenedor amarillo, por lo que la cantidad reciclada finalmente es ínfima y el resto termina “tirada” en nuestro entorno (parques, playas, mar…)

Si a toda esto además le sumamos que:

  • Se fabrican a partir del petróleo
  • Contribuyen al cambio climático debido a las emisiones que se generan durante su fabricación e incineración
  • La mayor parte de esta bolsas contienen tintas tóxicas
  • Gran coste de su reciclado

Podemos decir que realmente este tipo de residuo es un “veneno” para nuestro entorno.

 

bolsas plastico bosque

 

Volviendo sobre el proyecto de Real Decreto sobre el que os hablaba al principio. Entre las diferentes medidas que propone está la de prohibir a partir del 1 de enero de 2018 la entrega gratis de las bolsas de plástico por parte de los comercios, y que por tanto deberemos pagar a partir de entonces los usuarios. El precio de la bolsa se va a establecer en función del grosor de la misma que iría de los 5 a los 30 céntimos, quedando exentas las bolsas de menos de 15 micras de espesor.

Analizando esta medida y volviendo sobre toda la problemática ambiental que comentamos que causa este residuo… ¿realmente podemos considerar que vamos a solucionar algo haciendo pagar más a los usuarios por las bolsas de plástico? Considero que no es una medida adecuada y que si realmente se quiere atajar el problema y concienciar a los usuarios sobre los impactos ambientales que está suponiendo la circulación de estas bolsas en el mercado se debería prohibir su uso y comercialización y apostar por otras opciones más respetuosas con el medioambiente (bolsas de tela, bolsas de papel, carritos, cestas, cajas…) o impulsar proyectos IDi para buscar soluciones alternativas a este tipo de envase.

Ya son muchas las organizaciones que han presentado alegaciones a este Proyecto de Real Decreto porque tampoco consideran que incluya medidas adecuadas, así que habrá que esperar a que el Gobierno se pronuncie al respecto.

Las normas de la familia ISO se revisan de forma periódica para asegurar que sigan siendo apropiadas a la evolución de las organizaciones. La norma ISO 22000, de Sistemas de Gestión de la Seguridad Alimentaria, vio la luz en el año 2005 y en 2009 sufrió su primera revisión.

Como fruto de una nueva revisión, esta norma ha llegado recientemente a la fase de Proyecto de Norma Internacional (DIS). El DIS estará disponible para consulta durante tres meses, y su publicación se espera para junio de 2018.

Esta revisión incorpora la Estructura de Alto Nivel (HLS) que ya está presente en otras normas ISO, como la 9001:2015 Sistemas de Gestión de Calidad y la 14001:2015 Sistemas de Gestión Ambiental. Como novedad podemos nombrar, a modo de ejemplo,la renovación en el enfoque al riesgo, que además del riesgo operativo (APPCC) incluye también el riesgo empresarial estratégico.

 

Fuente:

Lloyd´s Register LRQA

Lunes, 05 Junio 2017 16:03

Usos material reciclado

A pesar que desde hace años se está impulsando la separación selectiva de los residuos sólidos urbanos, lo cierto es que desde el punto de vista de la población nunca se le dio importancia a este asunto por considerar que finalmente todos estos residuos iban a terminar en un mismo vertedero.

Hoy por hoy, por fin parece que esta separación selectiva que tanto nos han intentado inculcar los diferentes ayuntamientos empieza a ver sus frutos, por ejemplo:

  • Los envases de botellas de plástico de agua o de refrescos (hechos a base de tereftlato de polietileno, PET) pueden convertirse, entre otras cosas, en fibra de poliéster reciclado (la materia prima usada en la confección de tejidos de ropa, moda o para automoción), y cada vez son más las marcas de modas que se inician en la comercialización de pendras textiles fabricadas a partir de material reciclado, no solo de algodón como ya estamos acostumbrados a ver, sino también de plástico reciclado.
  • El cartón reciclado se trata de un material muy resistente, y cada vez más se empieza a ver su uso en la fabricación de mobiliario: mesas, estanterías e incluso sillas que permiten decorar un hogar de la forma más ecológica posible.

Es por ello que debemos apostar porque cada día se impulsen esta reutilización de los residuos en los diferentes sectores industriales y que a los residuos que generamos en nuestras casas les podamos dar una “segunda vida”. El planeta nos los agradecerá!