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Miércoles, 23 Agosto 2017 09:40

Simbología de los envases de plástico

Hace unos pocos días leí un artículo sobre los peligros que podría suponer para la salud el consumo de aguas embotelladas en determinados plásticos. Considero que el artículo en sí era bastante alarmista, dado que se supone que independientemente del tipo de plástico utilizado en esto envases, todos son aptos según nuestra legislación, aunque sí que es cierto que debemos de prestar atención a las condiciones de uso y almacenamiento a los que los vamos a someter para que, por decirlo de una manera sencilla, no pierdan sus “propiedades”.

Es por ello que me pareció interesante escribiros en este blog sobre las simbologías que nos podemos encontrar en las botellas de plástico de las diferentes bebidas, dado que considero como consumidora que existe una gran falta de información y que en muchas ocasiones no sólo no sabemos lo que significan, sino que ni paramos a reparar sobre las diferentes opciones que podemos tener en el mercado.

plastico

En esta imagen os muestro las diferentes simbologías que nos podemos encontrar en los envases plásticos. La gran diversidad de materiales plásticos ha llevado a crear siete símbolos en forma de flechas de anillo, similares a la del reciclaje en general, pero más estrechas y con un número y unas letras. El número indica la facilidad de reciclaje del envase, cuanto menor es el número más fácil es de reciclar, y las letras señalan el tipo de material del que está fabricado el envase. 

Como regla general, los números más seguros para su uso con alimentos son 2, 4 y 5.

  • El mejor tipo de plástico para almacenar alimentos a largo plazo es el polietileno de alta densidad (HDPE) que se indica con un “2”. El HDPE es uno de los plásticos más estables e inertes y todos los envases que se venden específicamente para almacenar alimentos están hechos de este material.
  • Otros tipos de plástico aceptables para uso alimenticio son LDPE y polipropileno (PP). Estos están representados por los números 4 y 5 respectivamente.

Por el contrario, hay que intentar evitar en la mayor parte de lo posible el consumo de los restantes tipos de plásticos (1 PETE; 3V, 6 PS y 7 Otros), dado que desprenden plomo, ftalatos y bisfenol A.

Los envases del grupo 7 (Otros) incluyen una gran diversidad de plásticos muy difíciles de reciclar y que se utilizan para elaborar algunas clases de botellas de agua, materiales a prueba de balas, DVD, gafas de sol, MP3 y PC, ciertos envases de alimentos, etc., conteniendo policarbonato, que es un material muy peligroso por desprender químicos muy corrosivos.

Reflexionado sobre esto y si echamos una visual a las botellas de plástico en el supermercado, nos encontramos que la mayor parte de las botellas de agua que se encuentran a la venta utilizan envases del tipo 1 (PETE).

¿Es peligroso entonces según lo que os vengo comentando el consumo de bebidas embotelladas en estos envases plásticos? Sí y no, es decir, por un lado si podemos optar por aguas embotelladas en plásticos del tipo 2 o en vidrio obviamente; pero por otro lado está asegurada la “calidad” de estos envases siempre y cuando se respeten ciertas medidas como son la no reutilización ni relleno de estos envases una vez abiertos, y no se almacenen al sol o temperaturas inadecuadas, dado que este tipo de plástico puede liberar metales y agentes químicos (ftalatos, alquilfenoles y benzofenonas) que pueden migrar al agua contenida y por tanto terminar directamente en nuestro organismo.

 

Publicado en Medioambiente

La temática de mi segunda entrada en el blog viene a raíz de la reciente publicación, el pasado 2 de Diciembre de 2016, de un Proyecto de Real Decreto con el que se prevé la reducción de las bolsas de plástico (en un 30% en 2019).

Actualmente no paramos de escuchar a través de los diferentes medios  acerca del gran impacto ambiental que está generando este residuo, y es que no es para menos. Se calcula actualmente que el consumo medio por habitante viene siendo de unas 238 unidades al año, lo que viene a ser sobre unas 97.000 toneladas, ¡ni más ni menos! A esto a hay que sumarle que la actual ley de envase obliga a los fabricantes de estas bolsas a aligerar cada vez más este tipo de envase, por lo que cada vez se tiende menos a reutilizaras como bolsas de basura. Total, que al final nos encontramos con que de estas 97.000 toneladas de las que estábamos hablando ni el 10% realmente se llega a gestionar correctamente a través del contenedor amarillo, por lo que la cantidad reciclada finalmente es ínfima y el resto termina “tirada” en nuestro entorno (parques, playas, mar…)

Si a toda esto además le sumamos que:

  • Se fabrican a partir del petróleo
  • Contribuyen al cambio climático debido a las emisiones que se generan durante su fabricación e incineración
  • La mayor parte de esta bolsas contienen tintas tóxicas
  • Gran coste de su reciclado

Podemos decir que realmente este tipo de residuo es un “veneno” para nuestro entorno.

 

bolsas plastico bosque

 

Volviendo sobre el proyecto de Real Decreto sobre el que os hablaba al principio. Entre las diferentes medidas que propone está la de prohibir a partir del 1 de enero de 2018 la entrega gratis de las bolsas de plástico por parte de los comercios, y que por tanto deberemos pagar a partir de entonces los usuarios. El precio de la bolsa se va a establecer en función del grosor de la misma que iría de los 5 a los 30 céntimos, quedando exentas las bolsas de menos de 15 micras de espesor.

Analizando esta medida y volviendo sobre toda la problemática ambiental que comentamos que causa este residuo… ¿realmente podemos considerar que vamos a solucionar algo haciendo pagar más a los usuarios por las bolsas de plástico? Considero que no es una medida adecuada y que si realmente se quiere atajar el problema y concienciar a los usuarios sobre los impactos ambientales que está suponiendo la circulación de estas bolsas en el mercado se debería prohibir su uso y comercialización y apostar por otras opciones más respetuosas con el medioambiente (bolsas de tela, bolsas de papel, carritos, cestas, cajas…) o impulsar proyectos IDi para buscar soluciones alternativas a este tipo de envase.

Ya son muchas las organizaciones que han presentado alegaciones a este Proyecto de Real Decreto porque tampoco consideran que incluya medidas adecuadas, así que habrá que esperar a que el Gobierno se pronuncie al respecto.

Publicado en Medioambiente