Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Más información

Martes, 10 Octubre 2017 11:59

Simbología de los envases

En muchas ocasiones nos encontramos con símbolos que nos ofrecen información sobre los alimentos que estamos consumiendo. Estos pueden ayudarnos a saber algún tipo de peculiaridad oculta en los envases o, incluso, en el propio contenido alimenticio de nuestras comidas. Es por ello que como continuación de mi anterior publicación en el blog sobre la simbología de los envases plásticos, hoy quiero hablaros del resto de símbolos que nos podemos encontrar en el resto de envases y cuál es su significado, con el fin de que cuando vayamos a hacer la compra sepamos lo que estamos comprando.

 

La copa y el tenedor lo que nos viene a indicar es que el material utilizado en el envase es apto para estar en contacto con los alimentos.

 

Este símbolo, llamado MöbiusLoop, indica que los materiales con los que ha sido fabricado un producto pueden ser reciclados.Lo encontramos en envases, papel y cajas de cartón, etiquetas, cartones de huevos, periódicos, revistas. En el caso de que este símbolo contenga un porcentaje en su interior, nos estará indicando que tan solo el porcentaje indicado será reciclable.

 

Los envases de los productos que se venden en el mercado nacional por las empresas adheridas al SIG, que gestiona Ecoembes, se identificarán con el símbolo Punto Verde, que garantiza que la empresa está cumpliendo con la Ley de envases.

 

La papelera o un contenedor determinado: Este símbolo pretende ilustrarte sobre la importancia de tirar ese envase concreto al contenedor adecuado.

 

Se indica al consumidor, la importancia de utilizar los contenedores verdes con forma de iglú para depositar el vidrio.

 

Este símbolo nos indica que el producto es para celíacos, es decir que no contiene gluten. Es un tipo de certificación que pueden obtener las empresas con el fin de garantizar a los consumidores el cumplimiento de unas buenas prácticas de control y asegurar la calidad de sus productos.

 

Es el símbolo internacional sin gluten. Se encuentra regulado por la AOECS (Asociación de Celíacos Europeos). En la actualidad las industrias que deseen utilizar este símbolo deben certificarse en el “Sistema de Licencia Europeo” (ELS).Para que este símbolo tenga validez, debe ir acompañado por el nº de registro concedido por la asociación y una de las siguientes expresiones: “OATS” ( cuando el producto contiene avena pura), “100” ( cuando el producto contiene hasta 100 mg/kg (ppm) de gluten, y no contiene avena)o “100/OATS” (cuando el producto contiene hasta 100 mg/kg (ppm) de gluten y avena pura. Si el símbolo no se acompaña de ninguna expresión, quiere decir que el producto contiene menos de 20 mg/kg (ppm) de gluten y no contiene avena.

 

Ambas etiquetas son utilizadas para la identificación de alimentos ecológicos, aquellos que se han obtenido como resultado de técnicas agrarias que excluyen el uso de productos químicos de síntesis como fertilizantes, plaguicidas, antibióticos, etc. con el objetivo de preservar el medio ambiente, mantener o aumentar la fertilidad del suelo y proporcionar alimentos con todas sus propiedades naturales.La primera de ellas es la que más peso tiene, dado que es la oficializada por la UE; mientras que la segunda es expedida por el consejo de agricultura ecológica de Galicia, que ha establecido unas rigurosas normativas para la regulación y comercialización de estos productos.

 

Este sello de la UE identifica y certifica aquellos productos que minimizan sus efectos medioambientales. Es utilizado para productos textiles, de limpieza, bricolaje…

 

Estos  símbolos los podemos encontrar tanto en muebles como en envases de papel/cartón, y garantiza que la madera empleada para su fabricación procede de bosques certificados, es decir, explotados de manera responsable y sostenible.

 

Este símbolo aparece en productos cosméticos y los reconoce como naturales y orgánicos, cumpliendo con altos estándares de calidad y elaboración.

 

Vigente desde 2013, esta es una iniciativa de la propia industria láctea española en colaboración con el  Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medioambiente. Esta etiqueta garantiza la procedencia española de la leche y la sostenibilidad económica del sector.

 

 

Las empresas de alimentación, incluidos los restaurantes, tienen la obligación de realizar una mención clara de la presencia de sustancias causantes de alergias e intolerancias alimentarias. En concreto, se contempla en el Reglamento 1169/2011 (anexo II) las sustancias que obligatoriamente deben declararse, así como las excepciones previstas. Toda esta información debe publicarse en la etiqueta del producto o en la carta del menú del restaurante.

Publicado en Medioambiente
Miércoles, 23 Agosto 2017 09:40

Simbología de los envases de plástico

Hace unos pocos días leí un artículo sobre los peligros que podría suponer para la salud el consumo de aguas embotelladas en determinados plásticos. Considero que el artículo en sí era bastante alarmista, dado que se supone que independientemente del tipo de plástico utilizado en esto envases, todos son aptos según nuestra legislación, aunque sí que es cierto que debemos de prestar atención a las condiciones de uso y almacenamiento a los que los vamos a someter para que, por decirlo de una manera sencilla, no pierdan sus “propiedades”.

Es por ello que me pareció interesante escribiros en este blog sobre las simbologías que nos podemos encontrar en las botellas de plástico de las diferentes bebidas, dado que considero como consumidora que existe una gran falta de información y que en muchas ocasiones no sólo no sabemos lo que significan, sino que ni paramos a reparar sobre las diferentes opciones que podemos tener en el mercado.

plastico

En esta imagen os muestro las diferentes simbologías que nos podemos encontrar en los envases plásticos. La gran diversidad de materiales plásticos ha llevado a crear siete símbolos en forma de flechas de anillo, similares a la del reciclaje en general, pero más estrechas y con un número y unas letras. El número indica la facilidad de reciclaje del envase, cuanto menor es el número más fácil es de reciclar, y las letras señalan el tipo de material del que está fabricado el envase. 

Como regla general, los números más seguros para su uso con alimentos son 2, 4 y 5.

  • El mejor tipo de plástico para almacenar alimentos a largo plazo es el polietileno de alta densidad (HDPE) que se indica con un “2”. El HDPE es uno de los plásticos más estables e inertes y todos los envases que se venden específicamente para almacenar alimentos están hechos de este material.
  • Otros tipos de plástico aceptables para uso alimenticio son LDPE y polipropileno (PP). Estos están representados por los números 4 y 5 respectivamente.

Por el contrario, hay que intentar evitar en la mayor parte de lo posible el consumo de los restantes tipos de plásticos (1 PETE; 3V, 6 PS y 7 Otros), dado que desprenden plomo, ftalatos y bisfenol A.

Los envases del grupo 7 (Otros) incluyen una gran diversidad de plásticos muy difíciles de reciclar y que se utilizan para elaborar algunas clases de botellas de agua, materiales a prueba de balas, DVD, gafas de sol, MP3 y PC, ciertos envases de alimentos, etc., conteniendo policarbonato, que es un material muy peligroso por desprender químicos muy corrosivos.

Reflexionado sobre esto y si echamos una visual a las botellas de plástico en el supermercado, nos encontramos que la mayor parte de las botellas de agua que se encuentran a la venta utilizan envases del tipo 1 (PETE).

¿Es peligroso entonces según lo que os vengo comentando el consumo de bebidas embotelladas en estos envases plásticos? Sí y no, es decir, por un lado si podemos optar por aguas embotelladas en plásticos del tipo 2 o en vidrio obviamente; pero por otro lado está asegurada la “calidad” de estos envases siempre y cuando se respeten ciertas medidas como son la no reutilización ni relleno de estos envases una vez abiertos, y no se almacenen al sol o temperaturas inadecuadas, dado que este tipo de plástico puede liberar metales y agentes químicos (ftalatos, alquilfenoles y benzofenonas) que pueden migrar al agua contenida y por tanto terminar directamente en nuestro organismo.

 

Publicado en Medioambiente