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El otro día hablando con una amiga me dijo que si no le funcionan bien las cosas en el trabajo se vuelve para el pueblo y monta una tienda de productos ecológicos, que últimamente la sociedad está muy interesada en ellos. Eso me hizo recapacitar en cómo van evolucionando los gustos de las personas a lo largo del tiempo y como uno se plantea el cambio de consumir un producto ecológico en lugar de un producto económico.

Según un análisis realizado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medioambiente, desde los años noventa, la evolución de la producción ecológica ha ido aumentando, no sólo por la superficie dedicada a estos productos, sino también el número de productores. Esto es debido a la preocupación por la salud, ya que es más sana y sabrosa, no contiene pesticidas, aditivos ni antibióticos, pero además contribuye al desarrollo de las zonas rurales, procede de una producción sostenible, evita la contaminación y favorece la diversidad... en definitiva, es respetuosa y sostenible con el medioambiente.

Si extrapolamos esta preocupación por el respeto al medio ambiente a nivel general, eso incluye no solo una alimentación basada en productos ecológicos, sino también un consumo de productos que, en la medida de lo posible, tengan menor impacto en los ecosistemas. Por ello, la evolución de productos forestales certificados también ha crecido considerablemente en los últimos años.

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Según datos de PEFC España, la superficie certificada en PEFC en el mundo ha pasado de 237 millones de hectáreas en el año 2013 a 302 millones de hectáreas en el año 2016. Si nos centramos en el caso de España, se ha elevado en casi medio millón de hectáreas en los últimos 5 años, siendo la superficie certificada PEFC en abril de 2017 de algo más de dos millones de hectáreas, de las cuales en Galicia contamos con 160.220 Ha certificadas PEFC. Esto supone un 10,8% de superficie certificada frente al total de masa forestal de nuestra comunidad. Algo más baja es la superficie certificada FSC, donde apenas llega al 2%. Pero ambas presentan aumento considerable en los últimos años, por lo que se demuestra un esfuerzo y preocupación por nuestros montes y el medioambiente.

Analizando el número de certificados PEFC emitidos en cadena de custodia, también se observa que ha ido aumentando en los últimos cinco años, tanto a nivel mundial como en España. En nuestro país se ha pasado de casi 600 certificados a algo más de 840 que se obtuvieron en 2017. Si nos centramos en nuestra comunidad, el número de certificados se encuentra muy por encima del resto de comunidades autónomas, llegando a 220 certificados en el año 2017, lo que supone una cuarta parte del número de certificados de toda España. La mayor parte de los certificados PEFC los obtienen empresas de madera y construcción, seguido de empresas de aserradero y rematantes. Ambos sectores también han aumentado el número de certificados en los últimos años, cosa que no sucede con otras empresas como por ejemplo las de pasta y papel, que apenas han variado en los últimos años. Mientras que en certificados FSC, en vez de aserraderos y rematantes, la mayoría de empresas son de artes gráficas, destacando también el sector de madera para mobiliario y construcción.

Viendo esta evolución, se puede pensar que la sociedad está cada vez más concienciada en el consumo de productos que respeten en la medida de lo posible el medioambiente, ya sean alimentos, productos ecológicos o sostenibles.

Fuentes:
PEFC
MAPAMA

Publicado en Gestión forestal